Nos caracteriza una “manera” de entender la reeducación postural muy alejada de las técnicas y métodos del siglo pasado. Sabemos por experiencia, que forzar “la buena postura” no es efectivo, cualquier cambio que busquemos debe ser coherente con la fisiología del movimiento y la programación neuromotriz.

Por eso enseñamos a provocar respuestas posturales más adecuadas, respuestas que sean confortables y puedan crear hábito.

Para conseguirlo, enseñamos:

  • Estrategias de facilitación o provocación de respuestas musculares fisiológicas.
  • A utilizar esas estrategias durante los movimientos y posturas diarias para automatizarlas y crear hábitos.
  • A mantener la movilidad, la fuerza y la elasticidad necesaria para garantizar el buen uso del cuerpo y su bienestar.

 

“Lo importante no es lo que se hace, sino cómo se hace”