Se trata de entender y aprender a moverse mejor, y crear nuevos mejores y duraderos hábitos posturales.

Parte de la base de que la salud corporal y el bienestar dependen de la manera en la que usemos el cuerpo en el día a día, en consecuencia, es responsabilidad de cada uno cuidarlo de la manera más adecuada.

Para ello traduce la fisiología, ergonomía y las técnicas y métodos de educación postural más efectivos, en clases, programas, talleres o sesiones de coaching.

Para cambiar de hábitos hay que:

  • Preparar el cuerpo para asimilar los nuevos patrones (estirar, fortalecer, equilibrar, liberar…)
  • Entender porqué lo hacemos mal y qué es lo correcto.
  • Aprender estrategias para conseguir respuestas posturales más fisiológicas, adecuadas, cómodas y fáciles.
  • Repetir hasta crear hábito.